24/8/09
"El campo, la industria verde"
Con un contexto más previsible se podría hacer algo más que soja.
22/8/09
La soja, con todo

La soja, con todo
Enfermedades y nutrición, claves en esta campaña para apuntar a altos rindes minimizando riesgos.

BAIGORRI."MOVER LA SEMBRADORA CUANDO EL PERFIL ESTE BIEN CARGADO".19/8/09
El girasol pide una campaña distinta.

ASAGIR (Asociación Argentina de Girasol)
Resúmen de la Jornada de Actualización Técnica.
Las Brechas del girasolEl ambicioso Proyecto contempla datos estadísticos de la SAGPyA, de Productores AT (categoría que implica a un grupo de productores que habitualmente aplica la mejor tecnología y facilitaron sus datos para el trabajo: AACREA, Cazenave y Asoc., El Tejar y Los Grobo, entre otros), los promedios del conjunto de datos de ensayos de las empresas de genética socias de ASAGIR y de la Red Nacional del INTA, así como también reúne los rendimientos medios de los mejores 20 híbridos de cada ensayo y los máximos rendimientos del grupo Top20.
“Desde que brecha ha sido definida como la diferencia entre rendimientos alcanzados (medias SAGPyA) y alcanzables (el resto de las medias), se observa que existe un enorme espacio para recuperar el rendimiento posible”, explicó Feoli.
Entre los resultados mostrados, se observó que en el oeste de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, las brechas entre la producción según SAGPyA y los Productores AT es de 540 kg/ha, mientras que la brecha entre la media nacional y la media Sem - INTA es de 1460 kg/ha. “En la zona, la brecha es de 14.6 qq/ha; expresada porcentualmente, hablamos de una brecha 101%. Es decir, los ensayos realizados en condiciones óptimas rindieron el doble de la media alcanzada por los productores. Finalmente, la brecha entre este último valor y los Productores AT, también expresado porcentualmente, fue de un 51% más por hectárea a favor de estos últimos”, graficó el coordinador técnico de ASAGIR.
¿Cómo rendir más?
“La tecnología no es el problema. El techo lo ponemos nosotros con el manejo previo. Y si hay un cultivo que este año puede llegar a las napas, va a ser sólo el girasol, pero tenemos que saber cómo hacerlo.” Así lo afirmó Alberto Quiroga, del INTA Anguil, para quien la gran ventaja del cultivo es su importante sistema radicular, que le permite explorar más de 2 metros bajo tierra.
Pero con eso no alcanza. Por la dificultad de encontrar lotes conectados a las napas, en esta campaña resultará clave el manejo previo del agua. De allí que sea fundamental hacer buenos análisis de suelo. “Hay sólo un 30% de posibilidades de que, desde las precipitaciones, se cumplan todos los requerimientos del girasol, por eso no hay que confiarse tanto de las lluvias”, comentó Quiroga. Y agregó: “con perfiles y buena nutrición, en zonas como estas no es difícil pensar en lotes de 4500 kilos”.
Según el especialista, además del agua, el otro factor que gobierna el rendimiento del girasol es la materia orgánica. “La gran variable de ajuste hoy es lo que hay adentro del suelo. A la hora de alquilar un campo hay que tener en cuenta eso”, sugirió.
Finalmente, Quiroga hizo un resumen de los factores que inciden sobre la productividad del cultivo y enumeró los aspectos a tener en cuenta por los productores antes de la siembra: precipitaciones, la capacidad para retener agua del suelo, las napas (si hay o no y a qué distancia), el índice de materia orgánica, el físico (si el índice MO es bajo, el físico seguramente será malo), el genotipo y, por último, la fertilización.
“Nuestra perspectivas es que antes, en la época húmeda, era al revés, antes que nada había que pensar en fertilización. Ahora cambió. Creemos que la metodología que proponemos nos permite errar menos en la elección de la tecnología, en épocas que hay que ajustar los gastos”, concluyó Quiroga.
16/8/09
26/6/09
Trigo 2009/10: ¿Fertilizado?

Las mejores prácticas de manejo de la fertilización con nitrógeno (N), fosforo (P) y azufre (S), los tres nutrientes generalmente deficientes en los sistemas de producción de trigo en Argentina, se basan en principios científicos básicos y globales aplicados a nivel especifico en cada lote o ambiente. Utilizar la gran cantidad de información generada por INTA, facultades, grupos de profesionales, asociaciones de productores y otras instituciones es el criterio más sustentable para decidir el manejo nutricional de los cultivos.
En esta campaña 2009‐10, caracterizada por la intensa sequia registrada en las distintas zonas de producción y la variación e incertidumbre en los precios de trigo e insumos, la hoja de ruta para la toma de decisión de la fertilización de trigo podría sintetizarse de la siguiente manera:
1. Insertar el trigo en la rotación según la planificación prevista.
2. Evaluar el potencial de rendimiento del cultivo en cada lote y ambiente según las características del mismo y, específicamente, la disponibilidad de agua a la siembra. Considerar la perspectiva climática de la zona.
3. Realizar el análisis de suelo para N‐nitratos, P Bray, materia orgánica y S‐sulfatos de cada lote o ambiente.
4. Evaluar historia del lote, rendimientos y fertilizaciones en los últimos años.
5. Evaluar la cantidad y distribución de rastrojo en superficie.
6. Decidir la dosis de N, P y/o S a aplicar según la información local disponible:
a. El análisis de la disponibilidad de N a la siembra es una metodología ampliamente difundida. Así, expectativas de rendimiento de 5000 kg/ha en el sudeste de Buenos Aires implican necesidades de N a la siembra de 140‐150 kg N por ha sumando Nnitratos a 0‐60 cm + N fertilizante. Si el análisis de N‐nitratos resulta en disponibilidades de 100 kg N/ha, la dosis a aplicar será de 40‐50 kg N/ha.
b. Suelos con niveles de P Bray menores de 15 ppm generalmente presentan respuestas productivas y económicas a la aplicación de P.
Los números de la fertilización pueden analizarse en tres aspectos:
A. Efectos directos: Constituye la evaluación directa de la respuesta económica a la inversión. A precios actuales de trigo y fertilizantes, se necesitan aproximadamente 3 kg de trigo para pagar 1 kg de urea y 4 kg para pagar 1 kg de fosfato monoamónico (FMA).
Resultados de ensayos recientes indican que:
1. En 24 ensayos en Región Pampeana (1998‐2007), con probabilidad de respuesta según el análisis de suelo, se obtuvieron 9 kg de trigo por kg Urea.
2. En 20 ensayos en Región Pampeana (1998‐2007), con probabilidad de respuesta según el análisis de suelo, se obtuvieron 8 kg de trigo por kg FMA.
Por lo tanto, si se evalúa correctamente la disponibilidad de nutrientes en cada lote oambiente, la decisión de fertilizar se puede determinar con alta probabilidad de éxito.
La probabilidad de la rentabilidad de la fertilización pasa inexorablemente por el análisis de cada lote o ambiente y, en este análisis, la evaluación de la disponibilidad de nutrientes en el suelo es clave para asegurar el beneficio de la práctica.
Fernando O. Garcia
Director Regional IPNI Cono Sur
8/6/09
Huergo entrevista a Guillermo Cal, Director Ejecutivo de CASAFE.
Como está largamente probado, una baja en el uso de fertilizantes producirá una sensible merma en la cosecha ya reducida por los efectos de la sequía. Esto afectará al consumo interno y a las exportaciones, generando menos ingresos para el sector y el país.La Industria de Fertilizantes nucleada en las cámaras CIAFA y CASAFE ve con preocupación la marcada disminución en el uso del insumo que se viene registrando en los últimos años, incluso con relación al 2008 que concluyó con un consumo 30% inferior al de 2007. Los números de la campaña 2008/2009 son aún más alarmantes, donde si bien la cosecha y la extracción de nutrientes fue menor, la reposición de nutrientes fue muy baja (aprox. 1.160.000 toneladas).“Una menor producción de granos afectará tanto al consumo interno como a las exportaciones, y de esta forma perderemos todos: el país, la recaudación tributaria, los productores agropecuarios, la cadena agroalimentaria y las empresas”, señaló el el Cdor. Carlos Capparelli, Director Ejecutivo de CIAFA. En situación normal, una tonelada de fertilizantes bien aplicada produce diez toneladas de granos. A partir de allí, y de acuerdo a la situación de cada productor, se puede estimar el efecto económico para sí mismo, para el país y para la recaudación tributaria.“Si fertilizamos, no sólo vamos a producir más, sino que disminuiremos la constante extracción de nutrientes de nuestros suelos sin reposición que atentan contra la sustentabilidad productiva y contra el futuro de nuestros hijos”, agregó el Dr. Guillermo Cal, Gerente Ejecutivo de CASAFE.


